Estoy escribiendo después de que pasaron 364 días llenos de alegrías, tristezas, decepciones, triunfos, estrés, platicas, lecturas, trafico, ambigüedades, cambios. Llenos de tantas cosas que son difíciles de explicar o recordar todas, curiosamente han hecho de mi una persona diferente. Doy las gracias a cada una de las personas que influyeron en mi vida este año y es lo menos que puedo hacer, si una sola hubiera faltado no tendría un pequeño crecimiento en mi manera de pensar, de sentir, de creer.
Los cambios son duros en algunos puntos, son grandes en otros, sin embargo son especiales en casi todos. Los cambios se basan en dejar una cosa o situación para tomar otra y yo he tratado de tomar lo mejor, pero en este año ha sido el de mas cambios, desde buenos hasta malos, desde momentos hasta sentimientos.
No me enorgullezco de las cosas que he hecho mal, el tiempo que deje perder y pasar, las situaciones que no resolví en su momento y tampoco de las personas que deje perder. Pero si me enorgullezco de aprender lo que estoy haciendo mal, cosas que estoy haciendo desde el 2010 y no me había permitido darme cuenta, ya que llegue a solaparlas con justificaciones raras, absurdas y casi creíbles.
Las decisiones son el comienzo de cualquier situación, desde mover un pie hasta alcanzar una meta, decidir entre las múltiples opciones de la vida nos mueve a través de esta, nos posicionan en los lugares adecuados, y nos colocan en los puntos perfectos. Y quiero acercarme al éxito de mi misma, a madurar como persona, seguir creyendo como quiero creer y a empezar todo lo que puedo empezar.
Y quiero empezar a tocar la vida como solo yo puedo hacerlo, a verla como lo que es... un paso tangible lleno de suspiros y recuerdos, lleno de situaciones y momentos.
El 2012 sera el año que quiero que sea, tendré 366 días para arruinar, preservar, jugar, conducir, viajar, conocer, intentar, luchar, logar, caer, multiplicar. Si Dios me permite respirar los 366 días completos serán para vivir y sencillamente para disfrutar!!

